|
Pie zambo. Es una malformación que se presenta en un 1 por mil o 1,5 por mil de la población general. La causa es desconocida aunque epidemiológicamente se conoce su mayor incidencia en grupos familiares con algún caso previo, y que se puede asociar a síndromes polimalformativos, trisomías, artrogriposis, mielodisplasia, etc. El pie zambo es fácilmente diagnosticable en el paritorio por su morfología y rigidez: debe diferenciarse de otra entidad, el metatarso adducto, que es una deformidad en la que no existe retracción del aquiles, hallazgo que siempre se observa en un pie zambo. La morfología del pie zambo presenta los siguientes componentes: El tratamiento consiste en la corrección gradual de las deformidades descritas y progresivas con yesos seriados que se colocan cuanto antes hasta conseguir la corrección de todos los componentes excepto del equino, que es el componente más rígido. El equino suele requerir en un 90% aproximadamente de una maniobra poco invasiva y agresiva, que consiste en la tenotomía percutánea con un bisturí oftálmico, es decir, la sección completa del aquiles que permitirá llevar el tobillo por encima del ángulo recto (talo), y colocar un yeso en esa posición habiendo corregido todos y cada uno de los componentes sin cirugías, ni cicatrices y con un pie muy flexible. Posteriormente y tras retirar el último yeso, el bebe llevara una ortesis denominada Dennis-Browne, con el pie zambo en rotación externa. La experiencia ha confirmado, que cuanto más tiempo lleve esta ortesis (2,3 o incluso 4 años), menos probable es la recidiva de algún componente de la deformidad del pie zambo. Por tanto, esta entidad puede corregirse con yesos seriados y la tenotomía, definitivamente en casi un 98% de los casos Ejemplo fases tratamiento
![]() |
|