|
Diferencia longitud de miembros inferiores. Alargamientos.
Sin embargo existe una serie de problemas ortopédicos en la infancia que justifican diferencias de longitud de las piernas que son merecedoras de nuestra atención, como son las malformaciones, secuelas de infecciones, tumores o fracturas. En estas condiciones las diferencias progresan constantemente durante el crecimiento, o en otras, progresan y se estabilizan, todo ello dependiendo de la causa. En términos generales las diferencias de longitud que superan el 1 cm cuando acude el paciente por primera vez, son merecedoras de estudio, para establecer la causa, y fundamentalmente para poder predecir la diferencia al terminar de crecer. Porque dependiendo de la discrepancia final tras el estudio predictivo, decidiremos hacer o no hacer nada, qué hacer y cuando hacer.
Genéricamente diferencias de menos de 4 cms., podrán tratarse fácilmente con la técnica denominada epifisiodesis, que consiste en frenar, que no en detener, el crecimiento de la pierna larga, con una cirugía poco invasiva, percutánea, y que necesita unas horas de ingreso hospitalario, tras el cual, el paciente se va caminando. Como decíamos antes, para ello, el paciente ha debido ser valorado previamente en varias ocasiones con radiografías de medición y con radiografías de edad ósea, para calcular la diferencia final y además, para calcular en qué momento de su crecimiento se debe frenar el crecimiento de la pierna larga, para no quedarse corto y ocasionar una hipercorrección. Las diferencias superiores a los 4 cms., básicamente, se trataran con la técnica del alargamiento (FIGURA 1). Se deberá calcular también la diferencia final, para intentar corregir en un proceso toda la diferencia calculada, aunque transitoriamente consigamos que la pierna corta sea la más larga. Básicamente no suelen existir problemas graves, si no se supera el 25% de la longitud del hueso a alargar, la tibia o el fémur (FIGURA 2). Las radiografías previas también nos sirven para ver donde existe mayoritariamente la diferencia, si en el fémur o en la tibia, para no dejar las caderas al mismo nivel, pero con las rodillas desequilibradas. En algunos casos, por malformaciones congénitas, debemos combinar el alargamiento y una epifisiodesis, o dos alargamientos.
Se puede aceptar como norma, que por cada cm alargado se mantendrá el aparato unas 5 semanas. Muy excepcionalmente, en predicciones de discrepancias superiores a los 20 cms. y con alteraciones ortopédicas asociadas en tobillo, rodilla, etc. puede ser necesarias otras cirugías complementarias en esas articulaciones y desarticular el tobillo, para adaptar una ortesis de marcha (FIGURA 4 y 5). ![]() |
|